Por: Agencias

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Alberto Frascaroli tiene 78 años, vive en Córdoba, Argentina y es un arquitecto jubilado con varias obras importantes en su haber. Sin embargo, la fama le llegó en estos días por transformar su pasatiempo en un viral: el abuelo clavadista, como se lo empezó a llamar, es furor por sus acrobáticos saltos al río en Santa Rosa de Calamuchita.

“Salto desde que tengo cuatro años”, comenta el señor de los clavados en charla con el medio Todo Noticias. “Me tiraba siempre desde un metro de altura. Hacía mortales simples. Pero cuando cumplí 60 años me empezó a dar curiosidad el hecho de ir aumentando la altura”, detalla.

VEA EL VIDEO: https://twitter.com/i/status/1480545614744199170

Cuenta Frascaroli que la exploración, además de ser tardía, fue paulatina. “Después seguí con un metro y medio, con dos, dos y medio, y así hasta llegar a siete metros, que es más o menos lo que estoy saltando hoy”.

Dos veces por semana, el abuelo clavadista aparece entre esa pequeña multitud que copa el balneario Miami en las tardes de calor y ya lo reciben con un aplauso.

Un rato después busca el acantilado, sortea el exigente camino cuesta arriba y aparece en las alturas mientras los presentes lo alientan y los celulares graban. Luego salta, cae en el río Santa Rosa y el balneario explota en un grito.

“Hay chicos de 20 o 30 años que saltan mucho mejor que yo. Pero en la playita me piden fotos a mí. Yo sé que lo mío llama la atención porque soy viejo. Y está bien”, dice Frascaroli. Y sigue: “Es más, ahora que me llamaron de un canal o de algún otro medio de Córdoba, se refieren a mí como adulto mayor. Sé que lo hacen por respeto, pero no me molesta que me digan que soy viejo, porque lo soy. Tengo el orgullo de serlo”.

Los videos con sus piruetas en el aire que recorrieron las redes sociales en los primeros días de 2022 son parte de una rutina física. “Hago yoga y gimnasia todos los días, y salgo a correr dos veces por semana tres kilómetros y medio cada vez”, menciona.

Y vuelve a detenerse en los saltos: “La clave es ir subiendo la altura de a poco, porque vas viendo cómo es la caída del cuerpo. Hay veces que podés caer de espaldas o de panza y te podés lastimar”.

El Blog

San Salvador, El Salvador

Redacción

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