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El fútbol ha vuelto a salir manchado por los aficionados de los equipos de la U de Chile y las barras de Independiente de Argentina, tras protagonizar uno de los altercados más brutales que se haya vivido en las graderías.
El caos comenzó cuando los seguidores de la U arrojaron proyectiles como palos, botellas e incluso butacas a las tribunas inferior y lateral, donde había hinchas argentinos, sin embargo, los locales no se quedaron con eso e ingresaron al sector de la barra chilena donde comenzó una brutal golpiza que dejó 10 heridos.
El partido, que iba 1-1, fue suspendido temporalmente en el minuto 48 y luego cancelado por la Conmebol, que aseguró que el resultado final y las posibles sanciones contra los conjuntos serán determinados por su unidad disciplinaria. En la ida, los chilenos ganaron 1-0.
Las autoridades policiales confirmaron la captura de 90 hinchas y han sido llevados a la comisaría para que hagan su debido proceso.