A primeras horas de domingo, un nuevo terremoto de magnitud 6 grados en la escala de Richter, sacudió a parte de territorio ruso, despertando inmediatamente la alerta y preocupación entre la población.
El movimiento telúrico ocurrió en la península rusa de Kamchatka, mismo sitio donde el pasado 30 de julio, un sismo de 8.8 grados, el mayor registrado desde el año 1952.
Según los informes oficiales, el terremoto tuvo su epicentro a 215 kilómetros de la capital de Kamchatka y su epicentro fue ubicado a una profundidad de 33 kilómetros.
La zona del epicentro es considerada una de las zonas de mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, por lo que las autoridades rusas advirtieron sobre posibles réplicas durante al menos un mes luego del primer terremoto, y es la razón por la que los sistemas de emergencia continúan en estado de emergencia.