(Foto/cortesía)
En Suecia, hasta hace poco líder europeo de la seguridad y la prosperidad, llevan doce asesinatos en veinte días. El gobierno, incapaz de contener el baño de sangre del crimen organizado, ha sacado al ejército a la calle. Los militares unirán fuerzas con la policía para combatir la violencia.
Medio internacionales detallaron que el país vive sumido desde hace tiempo en una oleada de violencia y homicidios vinculados a las pandillas callejeras.
Esto genera una angustia en los ciudadanos, que en septiembre del año pasado votaron masivamente al partido identitario Demócratas de Suecia. Desde entonces, Ulf Kristersson encabeza un gobierno conservador cuya principal preocupación es restablecer el imperio de la ley.
Según la policía sueca, el país vive sumido en una ola de violencia sin precedentes que se podría recrudecer en los próximos meses. “No parece que vaya a perder fuerza a corto plazo”, han asegurado, y lo definen como “violencia de tipo terrorista”. Ante este escenario, reconocen que están desbordados.