Foto: Cortesía.
Cuando Snoop Dogg hizo público que dejaba de fumar “después de mucha consideración” y tras haberlo tratado con su familia fueron muchos los usuarios de X (Twitter, antes) e Instagram los que no dudaron en desconfiar de semejante noticia.
No podía ser posible. El tiempo les ha terminado dando la razón a aquellos recelosos tras destaparse que todo era parte de una campaña publicitaria que el rapero californiano ha protagonizado. Dicho de otra manera: Snoop Dogg no ha dejado de fumar cannabis.
Todo se ha tratado de un juego de palabras. El anuncio oficial rezaba lo siguiente: “después de mucha consideración y tras una conversación con mi familia, he decidido dejar de fumar.
Por favor, respeten mi privacidad en este momento”. Ahora bien, el vocablo que emplea para hacer referencia al verbo principal es “smoke”, cuya acepción puede ser “fumar” y “humo”. Y en esa cuestión lingüística, a priori irrelevante, ha residido la clave.
La idea era sublime: captar a todo el mundo con un anuncio increíble para después revelar que en realidad de lo que está renegando el artista es, literalmente, del humo porque la empresa que publicita comercia, precisamente, con estufas libres de humo.
Se trata Solo Stove, una compañía que a través de esta última oferta se lanza a por los consumidores con una fogata que se enciende al aire libre y se mantiene sin que la combustión dé lugar a ningún tipo de gas visible.