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Los trabajos por controlar las intensas llamas del incendio forestal que inició el pasado viernes continúan, los bomberos luchan contra reloj para lograr evacuar a los habitantes de la región sureste de Corea del Sur y poner a salvo sus vidas.
Según el último reporte, la catástrofe ha dejado seis personas fallecidas, entre ellas cuatro bomberos, y una docena de heridos.
Más de 3,000 bomberos, junto con decenas de helicópteros y vehículos, han sido desplegados para combatir las llamas.
Las autoridades han destacado que controlar el incendio es casi imposible ya que existen una combinación de fuertes vientos y un clima extremadamente seco y esto abona para que el incendio se propague rápidamente.