Foto: archivo
Eran las 11:33 de la mañana de un sábado 13 de enero de 2026, cuando la tierra se estremeció y en menos de un minuto provocó muerte y destrucción en el territorio salvadoreño.
En 45 segundos las placas de Cocos y del Pacífico liberaron su brutal energía destructiva y provocaron un terremoto de magnitud 7.7.
Aunque se registraron daños en todo el territorio salvadoreño, la residencial Las Colinas, en Santa Tecla, se convirtió tristemente en la imagen de la tragedia.
685 personas fallecieron sepultadas debajo de toneladas de tierra después que colapsó un segmento de la cordillera del Bálsamo.
De acuerdo a los registros oficiales de la época, el terremoto provocó un total de 944 personas fallecidas, 5,565 lesionadas y más de un millón de damnificados.
