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Hace 25 años, pero de un 13 de enero de 2001, El Salvador sufre una de las perores catástrofes tras el terremoto de 7.6 grados que dejó al menos 1,259 personas fallecidas y miles de damnificados.
La Libertad fue el departamento más golpeado por este acontecimiento, con más de 680 fallecidos, la mayoría por el deslave en la colonia Las Colinas.
Pero en medio del dolor por esta tragedia imborrable, el país recibió ayuda internacional para los damnificados, incluyendo una donación de $10 millones por parte de Taiwán.
Sin embargo, el entonces presidente Francisco Flores, del partido ARENA, se apropió ilegalmente de tres cheques por 4, 5 y 1 millón de dólares, fondos destinados a los afectados por el desastre, esto de acuerdo con la acusación fiscal.
Las investigaciones ficales determinaron que el proceso se realizó tras una operación de lavado, depositando el dinero en las arcas areneras para financiar la campaña electoral de 2004.