El sueño de un fanático salvadoreño se volvió tinta y piel. Alejandro Machón no solo conoció a su ídolo, Iker Casillas, durante la visita del mítico portero a El Salvador, sino que decidió llevar ese instante para siempre tatuándose su firma como símbolo de admiración y emoción.
El emotivo encuentro ocurrió en el marco del partido de leyendas entre el Real Madrid y el Barcelona, que se disputa este sábado 8 de noviembre en el estadio Mágico González.
Machón, seguidor del guardameta desde su niñez, logró saludarlo y tomarse una foto con él, un gesto que describió como “el momento más especial” de su vida.
Minutos después, decidió convertir ese recuerdo en algo permanente: acudió a un estudio y se tatuó la firma que Casillas le había dedicado.
En sus redes sociales compartió la imagen del tatuaje junto a un mensaje lleno de gratitud, que rápidamente conmovió a los fanáticos salvadoreños y a seguidores del exfutbolista español.