Por: Redacción El Blog

Un sacerdote del municipio de San Sebastián, departamento de San Vicente, ha decidido ayudar a sus feligreses a confesarse, pese al coronavirus, y ha puesto en marcha un ingenioso plan para que los fieles puedan arrepentirse de sus pecados.

El sacerdote identificado como Rolando Rivas, se sienta junto a una baranda que da con la calle, se tapa los ojos para preservar la intimidad de los fieles, y desde allí escucha las confesiones de los creyentes.

De acuerdo con conocidos, el sacerdote tuvo esta ingeniosa idea cuando se vio obligado a cancelar misas, debido a las medidas de seguridad para protegerse contra la pandemia del COVID-19.

Usuarios de las redes sociales han aplaudido la acción del sacerdote, quienes consideran que expone su propia salud para ayudar a todos los feligreses que buscan descargar el peso de sus pecados.

“Dios renueve sus fuerzas en cada confesión Padre… su entrega y amor no quedará sin frutos. Bendiciones”, expresó una usuaria de Facebook identificada como Patricia García.

La parroquia de San Sebastián ha informado que el padre volverá a realizar este tipo de confesiones el próximo Viernes Santos, en horario de 8:00 de la mañana a 12:00 del mediodía.

El Blog

San Salvador, El Salvador

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