El expedecista y ahora «convertido» en analista, Ronald Umaña, rechazó que los trabajadores protesten por la falta de salarios, por las millonarias cuotas laborales retenidas por el alcalde de San Salvador, y por exigir que el concejo municipal entregue lo retenido en concepto de AFP y renta.
Pero Umaña sí se ensañó en contra de los cientos de trabajadores y sindicalistas por manifestarse y por exigirle a Muyshondt el cumplimiento de sus obligaciones. Incluso, los calificó de «secuestradores» por intentar llevarle los camiones de basura al frente de la casa del hasta hoy edil, quien según vecinos, abandonó su residencia para irse a «su rancho».
En ningún momento Umaña se refirió a las millonarias deudas que el alcalde capitalino deja, el no pago millonario a proveedores, ni tampoco al reclamo que las empresas y residentes de San Benito han hecho por la pérdida e $2 millones, que les cobró en su gestión, sin que se hicieran obras en dicho lugar.
Tampoco se refirió a la irresponsabilidad de no recoger la basura, ni por qué no pagó el servicio de recolección y tratamiento de basura, a pesar de haber recaudado más de $16 millones por esa disposición, y que ese dinero solo podía usarse para ese servicio.