El 22 de agosto de 2024, alrededor de las 9:00 de la noche, la joven caminaba por el cantón San Ramón en Mejicanos, cuando observó a un sujeto en la calle.
El hombre se abalanzó sobre ella y la atacó, le tapó la boca con las manos, forcejearon y la tiró al suelo. La amenazaba con que se callara o moriría, mientras le tocaba sus partes íntimas. La mujer logró escapar, pero dejó su mochila con sus pertenencias personales en el suelo.
De inmediato, se trasladó a interponer la denuncia y luego a un centro asistencial, donde la atendieron por las lesiones que le provocó en el rostro y brazos durante el forcejeo. Según la evaluación médica, las heridas sanaron en ocho días.
Al día siguiente, la joven ayudó con la localización del celular y la Policía Nacional Civil se trasladó al lugar donde indicaba que estaba el teléfono, en el centro de San Salvador. Al seguir la ubicación, capturaron a Rafael, quien tenía el celular en el bolsillo derecho del pantalón y las pertenencias de la víctima en una mochila. Además, le incautaron un cuchillo. De este modo, fue capturado en flagrancia.
Por estos hechos, el Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador condenó a Rafael Antonio de Paz, conocido como Rafael Antonio de Paz Vanegas, de 56 años, por los delitos de robo y otras agresiones sexuales en perjuicio de una mujer de 25 años.
El juez, tras valorar las pruebas y testimonios, le impuso nueve años de cárcel, seis por el primer delito y tres por el segundo.