La Fiscalía General de la República (FGR) logró condenar a Víctor Manuel Arévalo a una pena de 33 años de cárcel por el delito de estafa agravada, falsedad material y falsedad ideológica.
El hombre utilizaba escrituras falsas para inscribir propiedades a su nombre y luego venderlas.
En uno de los casos, este sujeto modificó la compraventa de un inmueble ubicado en Tamanique que le pertenecía a una persona ya fallecida. La propiedad fue vendida a una víctima por $20,000.
Además, en otros casos, el imputado presentaba propiedades que había recibido por una supuesta donación.
Las investigaciones lograron establecer que varios de los movimientos de Arévalo carecían de los respaldos y protocolos correspondientes.
La condena fue dictada por el Tribunal Segundo de Sentencia de San Salvador.
