Científicos descubrieron en la Isla Barro Colorado, Panamá, un grillo rosado capaz de modificar su tonalidad en la selva.
Los hallazgos, publicados esta semana en Ecology, señalan que el Arota festae cambia de un rosa intenso a verde en dos semanas, lo que, según creen, podría imitar las hojas jóvenes de las plantas tropicales.
El color rosa intenso de este grillo de matorral, presente al emerger, coincide con la abundancia de hojas jóvenes de tonalidades similares en el bosque.
De este modo, el insecto puede camuflarse eficazmente entre la vegetación y reducir el riesgo de ser detectado por depredadores.
Cuando las hojas maduran y se tornan verdes, el insecto también adquiere esa coloración, asegurando su invisibilidad ante las amenazas.
El descubrimiento fue realizado cuando científicos del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, la Universidad de St Andrews, la Universidad de Reading y la Universidad de Ámsterdam detectaron a una hembra adulta de Arota festae bajo una luz artificial en Panamá.

