El gobernador de California, de los Estados Unidos de América (EUA), Gavin Newsom, ordenó, el jueves, el confinamiento de la población en todo el estado por causa de la pandemia de coronavirus COVID-19 que ha dejado 16 decesos y 675 casos positivos en ese estado norteamericano.
“California está emitiendo una orden de permanecer en casa, obligatoria a nivel estatal”, declaró Newsom en un mensaje televisado. Además detalló que aquellas personas que trabajen en «sectores críticos» deberán acudir a sus labores, al tiempo que supermercados, farmacias y bancos seguirán abiertos. «Necesitamos aplanar la curva juntos», añadió.
En un comunicado publicado simultáneamente por el Gobierno de dicho estado, se pide «a todas las personas que viven en California que permanezcan en sus hogares o en sus lugares de residencia, excepto cuando sea necesario para mantener la continuidad de la operación de los sectores federales de infraestructura crítica» con el objetivo de «proteger la salud pública».
El decreto, que se prolongará hasta nuevo aviso de las autoridades, afectará a unos 40 millones de personas que viven en California. Asimismo, la medida obliga a restaurantes, bares, discotecas, gimnasios y otros negocios públicos a permanecer cerrados.
A quienes salgan a la calle se les obligará a mantener al menos dos metros de distancia con respecto otras personas, además de seguir todas las recomendaciones médicas, como lavarse las manos, usar desinfectante y evitar el contacto corporal.