Por: Lucas Andrés
Foto: cortesía
En Nueva Zelanda, se declaró estado de emergencia en la capital, en Wellington, debido a las intensas lluvias que han provocado inundaciones repentinas.

Las precipitaciones, que alcanzaron un récord de 77 milímetros en menos de una hora, han generado deslizamientos de tierra, evacuaciones, cancelación de vuelos y el cierre de escuelas, además de dejar a una persona desaparecida.

Las autoridades mantienen la alerta ante la continuidad del mal tiempo y han recomendado a la población permanecer en resguardo o trasladarse a zonas seguras.