Foto: Cortesía.
Lucy Jones no tenía la menor idea de que estaba embarazada hasta que vio a los piecitos del bebé en el inodoro.
Lucy, de 22 años, comenzó a sentir dolores de vientre, los atribuyó a calambres menstruales, pero a la mañana siguiente sintió algo raro y corrió al baño. Minutos después, descubrió a la bebé dentro de la taza del inodoro.
La madre primeriza se horrorizó y afirmó que no tenía idea de que estaba esperando un hijo dado que no tuvo síntomas durante todo el embarazo, tomó anticonceptivos a diario y todavía tenía períodos.
«Tenía dolor de espalda y dolor de estómago», recordó sobre el parto y señaló que sus sensaciones eran similares a las de defecar; de allí la confusión.