Por: Agencias
Kavantissa, considerado el elefante salvaje más grande y alto de Sri Lanka, murió tras permanecer varios días con una herida de bala en una de sus patas delanteras.
El mamífero resultó herido el pasado 21 de septiembre y fue trasladado a un centro asistencial, donde veterinarios le administraron varias dosis de potentes antibióticos para tratar la lesión, ubicada cerca de la rodilla y que afectaba su movilidad.
Tras varias semanas de atención veterinaria y supervisión constante, Kavantissa murió a consecuencia de las complicaciones derivadas de la herida de bala, pese a los esfuerzos por preservar su vida.
