Foto: captura de pantalla
Un migueleño demostró que no hay nada imposible para un padre y le cumplió el deseo a su hijita, que quería ser reina y desfilar en una carroza en el Carnaval Internacional de San Miguel.
El ingenioso padre adaptó su bicicleta donde vende pan, le colocó luces de colores y unas cuantas decoraciones y con imaginación la convirtió en una carroza.
La pequeñita se vistió como princesa y con una corona de luces subió a su carroza y se dispuso para desfilar con las demás carrozas.
Aunque pequeña, la ingeniosa carroza no pasó desapercibida para los asistentes al carnaval y no desaprovecharon la ocasión para tomarse una fotografía o grabar un video.