Foto: cortesía
La ola de violencia que viven los mexicanos ha dejado indignación por el asesinato de Edgar Palma, un joven abogado cuya vida fue arrebatada cuando estaba a pocos minutos de llegar a su casa.
Según la información difundida, Edgar regresaba de un juicio acompañado por su padre cuando ambos fueron interceptados por sujetos armados. Al comprender el peligro que enfrentaban, el padre reaccionó de la manera más humana posible: imploró por la vida de su hijo.
Entre la desesperación y el miedo, pidió que lo asesinaran a él en vez de su hijo. Suplicó que le permitieran vivir a Edgar, recordándoles que él ya había vivido gran parte de su vida mientras que su hijo apenas comenzaba la suya.
Frente a la mirada impotente de su padre, el joven abogado fue atacado y perdió la vida en el lugar, mientras que los responsables del atentado se dieron a la fuga.
Las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación, aunque una de las principales hipótesis apunta a una posible represalia derivada de la actividad profesional de la víctima.