Por:

Cambios en las políticas públicas sanitarias, en los estilos de vida de las personas y la implementación de nuevos abordajes; son los pilares fundamentales para la prevención y tratamiento de las enfermedades no transmisibles.

San Salvador, noviembre de 2023. Con mucho éxito se realizó el Segundo Foro Centroamericano y del Caribe para la Prevención y Reducción del Daño Sanitario, con el fin de contribuir para crear conciencia del gran problema de salud pública que representan las enfermedades no transmisibles (ENT), su alta incidencia y prevalencia tanto en El Salvador como en el resto de la región centroamericana y del caribe.

El foro se desarrolló en San Salvador y fue organizado por el Colegio Médico de El Salvador (COLMEDES), la iniciativa privada REDUXXION, la empresa Alter-Pharma y la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI). El evento contó con la asistencia de más de 300 profesionales de la salud, y la participación de expertos en reducción de riesgos y daños sanitarios de Brasil, Canadá, Costa Rica, Curazao, Ecuador, Guatemala, República Dominicana y El Salvador.

En este encuentro los participantes formaron parte de una discusión científica enfocada en las causas, en los tratamientos actuales y en la presentación de nuevas estrategias o intervenciones para reducir los daños en las poblaciones afectadas, según explico la directora de Reduxxion, doctora Mirella Schoenenberg.

El Foro contó con ponentes especialistas en ENT que abordaron, desde diferentes perspectivas, temas como: la obesidad, síndrome metabólico, diabetes, tabaquismo, alcoholismo, consumo de drogas, cáncer, entre otras.

Los expertos destacaron la importancia de la implementación de nuevas estrategias de reducción de riesgos y de daños, especialmente en aquellos pacientes donde conseguir la cura de sus padecimientos es muy difícil de alcanzar y que además representa un impacto económico significativo en los
sistemas de salud.

Enrique Terán, ponente y destacado farmacólogo ecuatoriano, expresó: “Los médicos hemos caído con facilidad en la prescripción antes que la modificación del estilo de vida de nuestros pacientes. En los casos de obesidad y tabaquismo debemos ayudar a nuestros pacientes a entrar en esa dinámica”.
Por otro lado, también indicó que “la prohibición no es la única solución, los datos epidemiológicos en los últimos 10 años de algunos países donde se han implementado políticas que promueven la reducción del riesgo o el daño, han mostrado una disminución en la prevalencia de estas patologías y un impacto
positivo en las finanzas públicas de los sistemas de salud.”

Reducción de Riesgos y Daños: una solución alternativa.
La reducción de daños tiene una larga y exitosa historia en la salud pública, por ejemplo; el cambiar las agujas para minimizar la propagación del VIH/SIDA; el uso de la metadona como sustituto de la heroína; las leyes sobre el uso del casco de motocicleta para reducir la gravedad de las lesiones en la cabeza; y
los programas de conductores designados para reducir la conducción en estado de ebriedad, entre otros.

Para David Sweanor, profesor adjunto de derecho y presidente del comité asesor del Centro de Derecho, Políticas y Ética de la Salud de la Universidad de Ottawa, “la reducción de daños se refiere a una estrategia de política pública, diseñada para limitar las consecuencias sociales y físicas negativas
asociadas con diversos comportamientos humanos, tanto legales como ilegales. Rechaza el uso de restricciones o prohibiciones y procura brindar a las personas la oportunidad de cambiar hacia alternativas menos dañinas”.


Conscientes que la prohibición no es la mejor solución, con este enfoque se busca que cuándo no sea posible eliminar por completo los riesgos, sí sea posible implementar medidas que reduzcan su impacto y prevengan los daños graves.

Por ejemplo, un factor de riesgo es el consumo de cigarrillos, por lo que además de mantener las estrategias de prevención y cesación, es necesario incorporar estrategias de reducción del daño para aquellas personas que no quieren o no puedan dejar la dependencia a la nicotina.
De acuerdo con los expertos, a pesar de que la nicotina es el elemento que causa adicción, es el humo del cigarrillo donde se encuentra aproximadamente

6 mil sustancias tóxicas que están relacionadas con diferentes enfermedades asociadas al tabaquismo. Si se logra un producto que solo tenga tabaco o nicotina, eliminando el fenómeno de la combustión que produce el humo, se consigue disminuir en más del 90% la concentración de sustancias tóxicas presentes en el humo del cigarro; entonces realmente estamos implementando una estrategia de reducción de daños en esa persona.

“Dar opciones al fumador para que pueda disminuir los riesgos y daños asociados al tabaquismo, aunque continue con su dependencia a la nicotina, podría mejorar su salud integralmente al inhalar menos sustancias tóxicas”, expresó el Dr. Ali Ayubi, médico farmacólogo de Curazao, experto en neurociencia y quien disertó sobre el origen de las conductas adictivas. Por otro lado, el Dr. Alexei Peter Dos Santos, médico internista y oncólogo, destacó la importancia del gremio médico en la prevención de las ENT:
“Nosotros como profesionales de la salud debemos ser líderes en la promoción de hábitos saludables como el ejercicio físico, la alimentación sana y el control en el consumo de sustancias nocivas. Con ello combatimos varios tipos de cáncer y reducimos el riesgo de padecer ENT”.

Estudios recientes realizados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) demuestran que la actividad física regular es un factor importante de protección para la prevención y tratamiento de las ENT, como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y varios tipos de cáncer. La actividad física también es beneficiosa para la salud mental, ya que previene el deterioro cognitivo y los síntomas de la depresión y la ansiedad; además, puede ayudar a mantener un peso saludable y contribuye al bienestar general.
Durante su participación en el Foro, la doctora Berta Sam Colop, Epidemióloga de Guatemala destacó que es importante promover en la población joven y adulta la realización de al menos 150 minutos de actividad física a la semana. “Con ello reducimos el riesgo de sufrir enfermedades cardiovaculares que han incrementado en América”, afirmó.

La OMS resalta la importancia de realizar actividad física constantemente ya que a partir de la pandemia del COVID-19 incrementó el número de hospitalizaciones por obesidad en un 7% en la región.

“Cuanto más comprendamos los riesgos a los que nos exponemos y los posibles daños que podríamos enfrentar, más motivados estaremos para tomar medidas preventivas y lograr el bienestar humano”, afirmó la doctora Ana Mirella Schoenenberg, directora de REDUXXION.

Oportunidades para la promoción de la reducción de daños Por su parte, el doctor Randall Rodríguez, médico experto en reducción de riesgos, VIH y adicciones, destacó que “está demostrado que alternativas a los cigarrillos tradicionales, como los dispositivos que calientan el tabaco o los vaporizadores, generan una reducción significativa de daños en sus consumidores habituales, por ello se deberían incluir estas alternativas entre las soluciones que se discuten a nivel nacional y en discusiones multilaterales”.

El Foro Centroamericano y del Caribe para la Prevención y Reducción del Daño Sanitario impulsa la discusión académica a través de estas actividades de divulgación continua para las carreras sanitarias y público en general. Según indicaron los organizadores de este encuentro especializado, existe un
fuerte compromiso con la salud de la población, por ello promueven las estrategias de reducción de riesgos y daños, que junto con las estrategias de cesación y prevención, se ha vuelto una necesidad imperante y compartida por los profesionales de la salud para promover y garantizar el bienestar para todos a través de abordaje integral de los factores de riesgo.

El Blog

San Salvador, El Salvador

Redacción

Ventas