La plataforma Meta ha decidido implementar un sistema en el que los usuarios de Instagram y Facebook tendrán que pagar por acceder a sus servicios.
Con este sistema podrán disfrutar la aplicación sin anuncios y contenido publicitario personalizado desde sus teléfonos móviles.
Los precios de la opción de pago de la compañía andan alrededor de 10,50 dólares (unos 10 euros) mensuales por utilizar una cuenta de Facebook o Instagram en su versión de Escritorio, y unos seis euros por cada cuenta adicional vinculada, según personas relacionadas con Meta.
No obstante, estas personas cercanas a la empresa confirmaron que Meta pretende seguir ofreciendo versiones gratuitas de Facebook e Instagram con anuncios en los países miembro, como ha hecho hasta ahora.
La compañía busca alinearse con los requerimientos impuestos por la Ley de Servicios Digitales (DSA), que entró en vigor a finales del pasado mes de agosto.
Con la introducción de esta regulación, Meta deberá solicitar el consentimiento de los usuarios para mostrar anuncios personalizados.
Hasta ahora es su principal fuente de ingresos, que podría verse amenazada por las imposiciones de la Unión Europea. De ese modo, la tecnológica podría cumplir con la regulación de la Unión Europea (UE).