Argentina.— “No quise volver con mi ex y después de amenazarme durante semanas, le mandó nuestras fotos íntimas a todos mis familiares, amigos, y hasta a mi jefe», contó Giuliana Portillo, a medios locales, respecto al hostigamiento del que es víctima de parte de su ex pareja y al que denunció.
Desde que se separó «hace cinco meses», la joven de 25 años sufre violencia psicológica de parte de su ex pareja quien se hizo «alrededor de diez cuentas falsas de Facebook» mediante las que le envía mensajes todos los días, y a toda hora.
Giuliana, quien es mamá de una niña de ocho años, y trabaja como empleada municipal, expresó que ya en la relación «veía cosas raras de él que no le gustaban». Por eso, pasó un tiempo hasta que tomó la decisión de finalizar la relación, antes de llegar a cumplir el año.
«Hacía tiempo que yo ya no quería saber más nada con él porque lo veía violento», contó.
Una y otra vez, pese a que Giuliana ya había finalizado la relación, y aunque ella le respondía que no, el denunciado la seguía invitando a distintos planes. «Yo ya no quería saber más nada con él», sostuvo a este medio.
Así fue que del acoso constante y sus respectivas negativas, él la amenazó con «avergonzarla» en redes sociales y con todos sus familiares, difundiendo «fotos y videos íntimos de ella».
«Preparáte para el escrache», «Yo re quería estar con vos,y vos haciendote la zorrona. Te queres hacer la zorrona, yo te voy hacer quedar como una zorrona», «Te queres hacer la zorra, vas a quedar como una zorra», son algunas de las frases con las que el acusado amenazaba a la víctima de vulnerar su intimidad, a través de distintas cuentas truchas de Facebook.
Finalmente la amenaza se concretó esta semana cuando su ex pareja envió fotos íntimas de ella haciendole sexo oral, a sus primas, al papá de su hija, amigos, compañeros de trabajo, y hasta a su jefe. «Era algo mío, es horrible que me haga esto», expresó.
La pornovenganza, delito del que es víctima Giuliana, es considerado en el Código Penal un tipo de extorsión. El mismo consiste en la difusión no consentida de imágenes o videos íntimos en redes sociales, servicios de mensajería instantánea y cualquier tipo de medio social donde se comparte información.
Desde entonces Giuliana, aseguró que se siente «muy mal psicólogicamente», ya que además de las amenazas que recibe, teme que «le haga algo» si se lo llega a encontrar. «Tengo que mirar para todos lados, y hace días que estoy sin dormir», expresó.


