(Foto/El Heraldo)
Los hondureños ya están listos para darle fuego a las piñatas del árbitro salvadoreño, Iván Barton, para despedir 2023 y dar la bienvenida al 2024.
Luis Lagos, microempresario y artista, es uno de los cientos de hondureños que cada año mantiene viva la tradición de crear las emblemáticas figuras que, pese al prohibición de pólvora, proliferan en barrios y colonias.
En Honduras es tradición, durante la medianoche del 31 de diciembre, quemar monigotes rellenos de pólvora en los barrios y colonias del país. Este es un ritual que representa la renovación del tiempo y las esperanzas, una ceremonia que, simbólicamente, limpia todo lo que trajo el año viejo minutos antes de que llegue el nuevo.

