Foto: cortesía
Como ya es tradición, las fiestas patronales de los pueblos no puede faltar el concurso del palo encebado, que consiste en escalar un trozo de madera de varios metros de alto cubierto de manteca para dificultar a los participantes el poder llegar hasta la cúspide para lograr el premio mayor.
Esta tradición que se niega a desaparecer volvió a ser protagonista durante las fiestas patronales del cantón Amatepe, en El Rosario, La Paz, donde varios pobladores desafiaron el reto y muchos intentaron llegar a la cima, pero se quedaron en el camino.
Tras varias horas de intentos fallidos, un hombre logró conquistar el reto y junto a otros amigos hicieron un trabajo en conjunto para lograr la cima y hacerse con el premio de $1,000 en efectivo, una vez logrado el objetivo, el hombre ganador se sacó las heladas para agradecer a los que le ayudaron a conquistar el premio.