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Los momentos de angustia para una familia hondureña terminaron en un reencuentro emotivo, gracias al desempeño que realizan las autoridades policiales salvadoreñas.
Todo inició cuando el joven Carlos Humberto Morazán, de 30 años, de nacionalidad hondureña y con síndrome de Down, fue reportado como desaparecido; sin embargo, el joven, sin ser víctima de ningún delito en las calles y al encontrarse desorientado, llegó a la delegación policial de Cojutepeque, Cuscatlán, el pasado 28 de septiembre.
“Tras el trabajo de nuestros policías se contactó a sus hermanos en Honduras quienes ya lo habían reportado como desaparecido. Su familia viajó desde el vecino país, ingresando por la frontera el Amatillo, en La Unión, donde un equipo policial los esperó y trasladó hasta Cojutepeque”, informó la corporación policial.
Tras el emotivo reencuentro, el joven fue entregado a su padre y hermanos en buen estado de salud, confirmado así que el trabajo policial es velar por la seguridad e integridad de nacionales y extranjeros.

