Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

El potente terremoto de magnitud 7,8, que se produjo el pasado lunes frente a las costas de la isla de Mindanao, en el sur del archipiélago, provocó el derrumbe de edificios y desencadenó deslizamientos de tierra en gran parte de Filipinas.

Un recuento oficial publicado el viernes por la mañana situaba el número de víctimas mortales del terremoto en 55, pero una actualización de la tarde, que citaba “la validación y verificación de los informes”, redujo esa cifra a 46.

La misma actualización elevó el número de desaparecidos hasta los 38, frente a los 31 comunicados anteriormente.

Los equipos de socorristas siguen en las labores, pero han tenido que enfrentarse a las réplicas que siguen registrándose, además, las lluvias que han caído en el lugar dificultan el trabajo de los rescatistas.

El miércoles, el presidente Ferdinand Marco, visitó las zonas afectadas de General Santos, la ciudad más grande de la región afectada, incluidos una escuela dañada y un centro de distribución de ayuda.

Afirmó que el gobierno destinará 100 millones de pesos filipinos (unos 1,6 millones de dólares) a la reconstrucción de la sede del gobierno municipal.

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San Salvador, El Salvador

Redacción

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