Tremenda indignación provocó el dueño de un vehículo que dejó su vehículo estacionado en una arteria principal, justo donde el viacrucis de este viernes hacía su recorrido en Cojutepeque.
Según la feligresía, el dueño del automotor tuvo un comportamiento antipático al dejarlo en la zona, pese a que previamente se había informado del recorrido de la procesión.
Sin embargo, ante la ausencia del propietario del automotor, los feligreses que participaban en la actividad se vieron obligados a organizarse y mover el vehículo manualmente para poder continuar con el recorrido, evitando así mayores retrasos en la tradición.
Entre tanto, los asistentes calificaron el hecho como una falta de respeto hacia este tipo de actividades religiosas y pidieron dejar despejada la vía para la procesión del santo entierro de esta noche.