(Foto/cortesía)
El Rainbow Bridge, uno de los cuatro puentes que conecta Canadá con Estados Unidos (estado de Nueva York), en la región de las cataratas del Niagara, quedó cortado este jueves a causa de la explosión de un vehículo en el paso fronterizo.
En el hecho murieron los dos ocupantes y resultó herido un funcionario de fronteras. De forma encadenada se cerraron los otros tres puentes entre los dos países, se cortó el servicio ferroviario y se estableció una vigilancia especial de los aeropuertos. Alerta máxima.
El FBI se desplegó para esclarecer lo que había ocurrido y ante los indicios de que podía ser intento de atentado. Sin embargo, la gobernadora del estado de Nueva York, Kathy Hochul, descartó horas después que se tratara de una acción terrorista, aunque se desconocía la razón de lo ocurrido.
«Por lo que sabemos hasta el momento, y si nada cambia, no existe ningún indicio de actividad terrorista», recalcó Hochul en rueda de prensa.