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Según un informe del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (INSIVUMEH), la serie de sismos que provocaron daños y costaron cuatro vidas fueron provocados por desplazamientos tectónicos entre bloques de la corteza, vinculados con estructuras activas del sur de Guatemala.
Los análisis preliminares indican que los sismos están asociados a fallas corticales transcurrentes, principalmente a la falla de Jalpatagua, una de las más activas de Guatemala.
De acuerdo al informe, esta estructura geológica forma parte de un sistema que se extiende desde Guatemala hasta Costa Rica y acomoda el movimiento entre la placa del Caribe y la placa de Cocos.
El INSIVUMEH agrega que, según estudios anteriores, ya se había advertido que la zona tiene una tasa de deslizamiento de más de 7 milímetros por año, lo que aumenta la probabilidad de eventos sísmicos frecuentes.