Foto: Cortesía
Después de un año de negociaciones complicadas, el Gobierno de España dio su visto bueno a la reducción de 40 a 37,5 horas de la semana laboral, sin la seguridad de contar con una mayoría para aprobar el texto en el Parlamento.
Esta reducción de horas laborales fue avalada por el Consejo de Ministros y dos principales sindicatos de trabajadores, UGT y CCOO, pero sin las organizaciones patronales, que decidieron a mediados de noviembre abandonar la mesa de negociaciones, después de once meses de reuniones infructuosas.
Esta reducción afecta a cerca de 12 millones de trabajadores del sector privado, principalmente en el comercio, la restauración o la agricultura, ya que las 37,5 horas ya se aplican en el sector público y en las grandes empresas.