Foto/ Redes sociales
Una pastora evangélica de 67 años indicó que el amor de su vida llegaría no por sus impulsos y deseos, sino tras una revelación divina de parte de Dios.
La líder religiosa dejó a muchos con la boca abierta al contraer nupcias con un joven de apenas 18 años, a quien fácilmente pudieron haberlo confundido con un nieto.
La noticia se volvió viral el pasado 1 de mayo de 2026, desatando un intenso debate entre la fe y la lógica social. Con una diferencia de casi medio siglo de edad, la mujer originaria de Brasil defiende su postura con una contundente afirmación: «Dios me mostró que él sería mi esposo, y decidí obedecer su voz».
A pesar de que algunos miembros de su congregación ven el enlace como un acto de obediencia sagrada, las redes sociales arden con críticas y dudas sobre la legitimidad de tal «dirección de Dios».
Entre el asombro y la controversia, esta historia sigue recorriendo el mundo, planteando la curiosa pregunta de dónde terminan las creencias personales y dónde comienzan los límites de lo socialmente aceptable.