Una verdadera tragedia sucedió al interior de un domicilio en un popular barrio de Río de Janeiro, donde una bebé, de solo ocho meses de edad, falleció por asfixia, mientras se encontraba bajo el cuidado de su hermanito, de cinco años.
La bebé le fue encargada al menor por su madre, Vanuza Moura, de 23 años de edad, quien se encontraba en una fiesta de música funk mientras que los pequeños se encontraban en la casa, sin vigilancia alguna.
De acuerdo con la Policía de Río de Janeiro, Moura habría salido de su casa alrededor de las 2:30 horas del pasado 10 de agosto para ir a una fiesta musical, regresando seis horas más tarde y notando que la bebé no respondía, por lo que la llevó a un hospital al que llegó sin vida.
Las primeras indagatorias sugieren que la pequeñita murió ahogada mientras bebía leche de la mamila que su mamá había dejado para que su hermanito le diera de comer.
Los vecinos que hablaron con las autoridades locales señalan que no era la primera vez que Vanuza dejaba solos a los niños para irse de fiesta, solo que en esta ocasión las cosas no salieron como ella esperaba.