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Cristosal afirmó este jueves en conferencia de presencia que «no dejará de trabajar en El Salvador», tras anunciar que trasladaran sus operaciones administrativas a Guatemala
El objetivo de moverse al país centroamericano es porque Cristosal no quiere pagar impuestos en El Salvador.
En mayo de este año, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley de Agentes Extranjeros, que plantea, entre otros aspectos, un impuesto del 30 % a las donaciones procedentes del extranjero que reciben las organizaciones no gubernamentales (ONG).
Según Cristosal no está de acuerdo con esta ley porque afecta sus interés y velan por los intereses de los más necesitados. Aunque manejan una agenda política.