La Corte Suprema de Estados Unidos analiza si aceptará un caso impulsado por la ex secretaria del condado de Kentucky, Kim Davis. Dicho caso podría poner en riesgo el fallo histórico de 2015 que legalizó el matrimonio entre personas del mismo sexo en todo el país.
Davis es conocida por negarse, en 2015, a emitir licencias de matrimonio a parejas del mismo género por motivos religiosos, lo que le costó seis días de cárcel.
Ahora la mujer busca revertir el precedente sentado en el caso Obergefell v. Hodges. Su apelación también pretende anular un veredicto de 100 mil dólares por daños emocionales y 260 mil dólares por honorarios legales que le impuso un jurado.
El abogado de Davis, Mat Staver, sostiene que el fallo de 2015 fue “atrozmente equivocado” y “profundamente dañino”. Argumenta que carece de fundamento constitucional y afecta la libertad religiosa. La petición, presentada el mes pasado, plantea que la Corte tiene ahora la “oportunidad ideal” para revisar y revertir la decisión.
Si el máximo tribunal decide escuchar el caso y eventualmente revocar Obergefell, la regulación del matrimonio entre personas del mismo sexo volvería a estar en manos de los estados. Esto ocurrió con la anulación de Roe v. Wade en 2022. No obstante, las uniones ya celebradas mantendrían su validez.