Ernesto Muyshondt no solo dejó la silla edilicia capitalina, sino que además dejó 300 plazas fantasmas, malversación de fondos, millonarias deudas, entre otros detalles.
Sin embargo, la Corte de Cuentas de la República (CCR) que encabeza Roberto Anzora -quien da cuentas al exdiputado Rodolfo Paker-, no ha levantado un tan solo dedo en contra de Muyshondt y sus asesores; tampoco lo ha hecho en contra de ningún exalcalde de Arena y Fmln.
El ministro de Trabajo, Rolando Castro, confirmó que el concejo municipal de Muyshondt tenía en planilla cerca de 300 personas que nunca llegaron a laborar, pero sí se extendían pagos mensuales.
«Los informes están en la Corte de Cuentas”, reiteró Castro, quien siempre ha señalado la opacidad de dicha entidad para auditar a exfuncionarios de Arena y Fmln.
Anteriormente, el ministro demostró con documentos que Muyshondt desvió millones de dólares, de tasas municipales, para otras actividades, dinero que solo podía usarse para fines específicos. Tampoco la CCR se ha pronunciado.