Esta miércoles fueron detenidas 28 personas que formaban parte de una red de corrupción que cobraban hasta mil dólares para facilitar una licencia de conducir.
En ese sentido, el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez, señaló que personas que «ni tan siquiera podían encender un vehículo» recibían una licencia.
La red de corrupción estaba conformada por empleados de escuelas de manejo, empresas examinadoras y empleados del Viceministerio de Transporte quienes, a cambio de beneficios económicos, cometían ilegalidades en los trámites para obtener licencias de conducir.
Según las investigaciones la red cobraba entre $800 y $1,000, para la obtención rápida de las licencias de conducir.
Se ha determinado que las personas que adquirían estos servicios no se sometían a los exámenes regulados por la ley para obtener licencias de conducir y, en algunos casos, estas personas no sabían leer ni escribir.