Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

El Juzgado Cuarto de Paz de Santa Ana condenó a Carlos Catota, de 55 años, a tres años de prisión, pena que fue sustituida por trabajos de utilidad pública, tras encontrarlo responsable del delito de conducción peligrosa de vehículos automotores.

Además, el juzgado suspendió los derechos de ciudadano del imputado y le prohibió conducir cualquier vehículo automotor por el mismo período.

Inicialmente, el imputado también era procesado por el delito de lesiones; sin embargo, las partes alcanzaron un acuerdo conciliatorio consistente en el pago de $3,000. Durante la audiencia entregó $1,000 y se comprometió a cancelar el saldo restante en cuatro cuotas mensuales de $500, las cuales concluirá de pagar el 16 de julio de 2026.

De acuerdo con el requerimiento fiscal, los hechos ocurrieron la noche del 1 de marzo de 2026, sobre la calle Aldea San Antonio y la 29.ª calle poniente, en el distrito de Santa Ana. El imputado conducía un vehículo particular en estado de ebriedad cuando impactó contra una motocicleta conducida por Daniel R., quien sufrió una fractura en una mano. El dictamen del Instituto de Medicina Legal estableció que la lesión requiere aproximadamente 60 días para sanar y genera el mismo período de incapacidad.

Al momento de la intervención policial, el imputado se negó a practicarse la prueba de alcohol en aire espirado. No obstante, los agentes elaboraron el acta de características externas del conductor y procedieron a su captura en flagrancia. Posteriormente, un análisis toxicológico realizado por el Instituto de Medicina Legal determinó que presentaba 152 miligramos de alcohol etílico por decilitro de sangre.

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San Salvador, El Salvador

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