(Foto/ Agencias)
Los casos de coronavirus aumentan a niveles récord en Florida, mientras multitudes de turistas disfrutan de playas y hoteles con vagas reminiscencias de lo que fue el confinamiento, muchos sin máscaras y con la distancia social en el recuerdo.
El estado está sumando a diario desde hace más de dos semanas millares de casos nuevos de COVID-19, contabilizó este jueves otros 3,207 contagios, un récord, en medio de una reapertura sin posibilidad de retroceso, según dijo el gobernador estatal, Ron DeSantis.
Este estado en el sureste de Estados Unidos está reactivando lentamente su economía, que necesita desesperadamente a los turistas para sobrevivir y, con más urgencia, en un año electoral.
Los casos de coronavirus aumentan a niveles récord en Florida, mientras multitudes de turistas disfrutan de playas y hoteles con vagas reminiscencias de lo que fue el confinamiento, muchos sin máscaras y con la distancia social en el recuerdo.#CoronavirusHonduras pic.twitter.com/7zQoIjmwXd
— Diario El Heraldo (@diarioelheraldo) June 18, 2020
Pero mantener un balance entre las medidas de salud pública y la necesidad de salvar empleos es un desafío, mientras expertos alertan que Florida puede ser el nuevo «gran epicentro».
Las críticas a la postura tajante de DeSantis, que insiste en que el ascenso de los casos entra dentro de lo esperado por el aumento del número de pruebas de COVID-19, no se han hecho esperar y provienen tanto de políticos como de científicos que indican que hay señales de que se están dando «más contagios en la comunidad».
Un caso real que está teniendo gran repercusión en los medios es el de un grupo de 16 amigas que estuvieron celebrando un cumpleaños en un bar de Jacksonville (norte de Florida) el 6 de junio y han dado todas positivo en las pruebas de COVID-19, al igual que siete trabajadores del establecimiento.