Foto: cortesía
Este día, el tribunal de Magdeburgo condenó a cadena perpetua a Taleb Jawad. El reo, un psiquiatra saudita de 51 años, escuchó la pena en un cubículo de una sala construida especialmente para este proceso.
El 20 de diciembre de 2024, embistió con un BMW X3, un vehículo de tipo SUV compacto de más de 340 caballos, contra la plaza del Mercado Viejo de Magdeburgo, en el este de Alemania.
El mercadillo estaba muy concurrido aquel viernes, y el vehículo habría alcanzado una velocidad cercana a los 50 km/h. Un niño de nueve años y cinco mujeres de entre 45 y 75 años murieron, y más de 300 resultaron heridas.
El condenado llegó a Alemania como refugiado en 2006, y en una ocasión había sido multado por amenazas.
Durante los ocho meses de proceso, el acusado hizo comentarios confusos, teñidos puntualmente de teorías de la conspiración, y observó una huelga de hambre.
El reo no mostró «ningún remordimiento», destacó el fiscal Matthias Böttcher. Un psiquiatra le diagnosticó un trastorno narcisista de la personalidad, pero el peritaje dictaminó que era penalmente responsable.