Por: Santiago Hernández

Foto: cortesía 

Usuarios de redes sociales rivalizaron la historia de un buen samaritano que invitó a comer a unos estudiantes en Usulután.

Los jóvenes se encontraban en un centro comercial abierto recientemente en Usulután, donde intentaban reunir dinero para comprar pollo empanizado.

Sin embargo, al hacer las cuentas, el total de lo reunido entre todos los jóvenes no les alcanzaba para comprar el combo de pollo frito.

Una de las personas que estaba en el lugar se percató e intentó ayudar a los jóvenes a completar la cantidad necesaria, pero se le adelantó el buen samaritano.

En un gesto de solidaridad, esta buena persona les pagó la cuenta a los jóvenes estudiantes para que pudieran disfrutar de su almuerzo.

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San Salvador, El Salvador

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