El Barcelona despojó este jueves a Marc-André ter Stegen de la capitanía del equipo, en medio de una disputa con el club por su lesión y mientras la entidad trata de registrar nuevos fichajes.
El club catalán fichó el mes pasado a Joan García, de 24 años, procedente del Espanyol. El club esperaba vender al guardameta alemán, de 33 años, para hacer espacio en su masa salarial para García y a Marcus Rashford, cedido por el Manchester United.
Sin embargo, Ter Stegen tuvo que someterse a una nueva intervención quirúrgica para terminar de reparar una rotura múltiple de ligamentos de rodilla que sufrió la temporada pasada, lo que le cerró la puerta a marcharse en la ventana de traspasos y obligó al Barça a probar un enfoque diferente.
El club pidió a Ter Stegen que firmara una baja médica de larga duración que le permitiera cumplir las normas del Fair Play Financiero de LaLiga.
Pero el anuncio de Ter Stegen en las redes sociales de que solo estaría de baja tres meses irritó a la dirección del club, ya que las normas de LaLiga exigen que un jugador permanezca de baja al menos cuatro meses para que se considere una lesión de larga duración.