Foto: cortesía.
Las fuertes lluvias ocurridas el pasado fin de semana en Brasil ha dejado un reporte de 54 personas fallecidas a causa de los deslaves.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, alrededor de 4,000 personas tuvieron que dejar sus viviendas o las perdieron.
El foco del desastre es Vila do Sahy, la comunidad más afectada y ubicada al lado de las exclusivas playas de Baleia y Cambury, en el municipio de Sao Sebastiao.
El Gobierno brasileño ha trasladado el portaaviones más grande de la Marina al puerto de Sao Sebastiao, a 190 kilómetros de la ciudad de Sao Paulo, como centro de atención médica y provisión de víveres para la población.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva propuso también esta semana a la alcaldía de Sao Sebastiao la construcción de viviendas en lugares planos y fuera de áreas de riesgo para quienes han perdido sus casas.