La era de los influencers podría tener fecha de caducidad, o al menos podría experimentar una drástica transformación, pues más allá de la evolución del contenido, el aspecto físico de los creadores de contenido podría lucir muy diferente en poco más de 20 años.
De acuerdo con un estudio realizado por Casino.org, se reveló cómo podrían lucir estos famosos digitales en el año 2050, y el resultado es más aterrador que un filtro de Halloween, pues los muestra con piel dañada, joroba, fatiga visual, cara distorsionada y calvicie.
La protagonista de esta visión es Ava, una modelo digital encorvada y con mirada perdida que parece sacada de una versión post-apocalíptica de TikTok.
Los creadores de Ava buscaron demostrar que años de obsesión con la perfección digital pueden tener un costo muy físico, porque aunque las vidas de los influencers parezcan envidiables, su estilo sedentario, el exceso de pantallas, la sobreexposición a luces LED, el abuso de cosméticos y la presión constante por encajar en estándares irreales pueden dejar marcas que ni el mejor filtro logra ocultar.