En cadena nacional el presidente de Argentina Alberto Fernández anunció, el jueves, que el país estará nueve días en confinamiento porque “atraviesa el peor momento de la pandemia”.
Fernández sostuvo que la medida entrará en vigor desde las cero horas del próximo 22 de mayo y finalizará hasta las 24 horas del 30 de mayo.
Las actividades sociales, económicas, educativas, religiosas y deportivas en forma presencial no se permitirán hasta el próximo 31 de mayo. Además, como en todos los países del mundo, estarán habilitados los comercios esenciales y restaurantes en modalidad domicilio y para llevar.
Argentina, solo en las últimas 24 horas, registró 35,884 nuevos casos de COVID-19 y 435 decesos, informó el Ministerio de Salud de la Nación.
De igual, según autoridades sanitarias de ese país, la cifra total de contagios desde que inició la pandemia subió a 3, 447,044, mientras que los decesos acumulados llegaron a 72,699.
Para el Gobierno ésta cuarentena debe ayudar a bajar la ocupación de camas de las Unidades de Terapia Intensiva (UTI) que en toda la nación tiene una ocupación actual del 72,6%, mientras en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) la cifra está en 76,4%.