Debido a que millones de italianos se encuentran en cuarentena, por lo que no pueden realizar actividades sociales, las calles y parques han sido visitadas por jabalíes, patos y otros animales.
Lo mismo ha sucedido en los canales, donde las personas han dejado de circular y miles de peces han vuelto a verse.
Un taxista de 59 años, de Milán, dice que «la ciudad está como en toque de queda» y que ante ello, han comenzado a ver animales salvajes, eso le sorprende ya que cuando la gente está en todos lados este tipo de seres no se acercan y ahora que parece un pueblo fantasma están llegando.
Las oficinas públicas permanecen abiertas por ahora, pero el gobierno aconseja utilizar los servicios por Internet. Las escuelas y universidades están cerradas, incluso esta cuarentena ha permitido que el agua de los canales se Venecia se esté aclarando debido a la falta de turistas.


