La eliminación de Noruega en cuartos de final del Mundial 2026 ante Inglaterra ha dejado una secuela mucho más grave que la propia derrota deportiva.
Lena Selnes, pareja del delantero Alexander Sørloth y madre de sus dos hijos, ha anunciado que emprenderá acciones legales después de recibir una oleada de mensajes ofensivos y amenazantes tanto por correo electrónico como en redes sociales, dirigidos tanto a ella como al futbolista noruego.
Los mensajes recogidos por la propia Selnes reflejan la gravedad del ataque recibido. Entre ellos, uno le pedía directamente al futbolista que se quitara la vida, y otro instaba a que abandonara el país y «se tirara desde lo alto de un acantilado».
Se trata de comentarios que trascienden con creces cualquier reacción de frustración por un resultado deportivo, y que ponen sobre la mesa una forma de violencia digital cada vez más habitual contra jugadores y sus entornos familiares tras las eliminaciones en competiciones de alto nivel.
Según la rensa internacional, el descontento popular nace tras una jugada en la que Sörloth decidió jugársela en lugar de darle el balón a Haaland, que encaraba prácticamente sólo a Pickford; el partido estaba 1- 1 y en dicha jugada Noruega perdió la oportunidad de ampliar el marcador. Minutos después, Bellingham marcaría el gol del desempate.