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La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que desde el 21 de junio se registraron más de 1.300 muertes adicionales en Europa debido a la ola de calor que afecta al continente.
Según el director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, “el estrés por calor suele denominarse el asesino silencioso”, recordando que las viviendas, escuelas y lugares de trabajo europeos no fueron diseñados para soportar temperaturas tan extremas.
Actualmente, 150 millones de personas viven bajo condiciones de calor extremo, con cierres de escuelas, colapso de redes eléctricas y servicios de emergencia desbordados.
Según las autoridades, el calor extremo ha generado consecuencias múltiples, entre los que se reportan Incendios forestales en Alemania, Infraestructura dañada: grietas en autopistas y suspensión de tranvías en Leipzig.
La ola de calor de 2026 en Europa no solo marca récords históricos de temperatura, sino que también expone la fragilidad de la infraestructura urbana y la vulnerabilidad de millones de personas.