Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

En la colonia 10 de Octubre, en San Marcos, tres jóvenes artistas salvadoreñas están transformando las paredes de una comunidad que durante años estuvo marcada por la presencia de las pandillas. Patricia Vega, Marcela Alvarenga y Elizabeth Guardado, utilizan pinturas, pinceles y aerosoles para cubrir antiguos grafitis de las pandillas para transformarlos en verdaderas obras de arte, digno de murales que reflejan lo diferente que es el país debido a la seguridad.

Para las artistas, estos cambios representan más que una renovación visual: “son una oportunidad para contribuir a la reconstrucción de una comunidad y recuperar espacios que durante años estuvieron asociados al miedo” expresaron.

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San Salvador, El Salvador

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