Por: Lucas Andrés

Foto: cortesía

Un 2 de julio, pero de 1994, el defensor de la selección de Colombia, Andrés Escobar, fue asesinado a tiros en la entrada de un bar en Medellín. El trágico hecho ocurrió diez días después de que Colombia fuera eliminada del Mundial de Estados Unidos 1994. Tenía 27 años. Y dijo antes de morir: «La vida no termina aquí.»

Escobar marcó un gol en propia puerta en el partido contra Estados Unidos durante el Mundial, contribuyendo a la eliminación de Colombia. Según la investigación de las autoridades, el gol generó pérdidas millonarias para narcotraficantes que habían apostado por Colombia.

Las autoridades detallaron que Escobar fue asesinado a tiros en la madrugada del 2 de julio en el parqueo de un restaurante en Medellín, mientras los hombres que le dispararon gritaban «gol» con cada disparo.

Su muerte sigue siendo uno de los episodios más oscuros de la historia del fútbol mundial, la intersección brutal entre el deporte y el crimen organizado.

El Blog

San Salvador, El Salvador

Redacción

Ventas